viernes, 14 de marzo de 2014

lunes, 3 de marzo de 2014

Sierra del Rincón



Tu mirada se me antojaba un páramo perdido. Un rincón olvidado para mi descanso. Tu alma frondosa afloraba a mi encuentro entre hojas marchitas, tal vez recuerdos. No vislumbro el camino de vuelta salvo, cuando extraviada en el mundo, permanezco al otro lado, donde la lluvia moja complaciente el fruto de tanta tierra fértil bajo la carne, nuestra historia.