viernes, 1 de marzo de 2013

El pacto definitivo

Perdida en el bosque. 
Ando por los senderos sinuosos de este bosque obscuro.
La niebla se enreda a mis pies a cada paso, como ánimas suplicándome un pellizco de vida. De ser realmente así, no puedo hacerlas caso, todos mis sentidos siguen buscando el halo misterioso que dibujan las pisadas de la dama de blanco.
Siempre con su vestido albo, esa etérea forma de mujer lleva vagando por mis sueños desde hace muchos años. Aparece siempre tras esa neblina espectral y me observa. Susurra algo ininteligible para después marchar por este ondulante camino en el que ahora me encuentro.


Dama blanca. 
Han sido muchas las veces que he intentado cruzar este abismo para hacer de mis sueños la puerta hacia el otro mundo, desde el que ella me observa.

Y es ahora, tras esa constante lucha entre la vigilia y las quimeras, cuando por fin he llegado al pequeño páramo donde apenas espero sacarle una respuesta.
Me guío por el reflejo que deja su halo con la luna. Su presencia invade cuanto aquí queda velado pero no llego siquiera a ver su largo pelo asomado tras ningún árbol.
Andados kilómetros, ya apenas sin ánimo, encuentro un gran edificio pétreo antiguo y solitario.
Entre la realidad y el sueño la veo en aquellas escaleras milenarias. Ajena a mis miradas se torna triste y ausente. No existe ni un pasado ni un presente  en el que acomodar tal efigie llena de tormento.


Romantic's book
La contemplo durante horas embelesada. Lee, observa piensa y siente y aunque no pueda entenderla algo me dice que ya tengo la respuesta. La neblina que enturbiaba mi pensamiento  se abrió ante mi y ante ella y no hicieron falta palabras.


The great escape
Aquella joven traslucida no era más que una parte de mi que un día dejé morir. La abandoné entre el bullicio de unas calles que no sabían mi nombre. A manos de lo superfluo y en aras de la codicia.
Huyó lejos donde pudiera seguir siendo ella y sólo en sueños, durante la inconciencia, se atreve a aparecer para susurrarme que sigue esperando el día en que despierte con ella y haga el pacto definitivo en el que este mundo extraño no pueda hacerle daño.

Fuente de inspiración: Alba Gasca. La modelo de estas fotografías y la gran escritora que siempre me inspira. Visitad su blog, no tiene pérdida : Pienso, luego temed



3 comentarios:

  1. Pese a que sigo empeñado por mas que lo leo a que "la inocencia" encaja perfectamente en la historia esperare paciente a que la autora me explique el verdadero significado de tan entramada y bonita entrada.
    Las fotos, poco se puede decir, al igual que el resto tienen vida propia y son un placer para la vista.

    ResponderEliminar
  2. Desde luego encaja a la perfección Uve y empiezo a creer que mi explicación no va tan mal encaminada a la tuya.
    Gracias de nuevo por apoyarme siempre pidiéndome sólo una sonrisa a cambio =)

    ResponderEliminar
  3. Ni que hubiera alguna mejor recompensa que esa.
    Gracias a ti por compartir tus sueños y pensamientos en forma de blog con nosotros.

    ResponderEliminar