domingo, 4 de noviembre de 2012

Paso a paso


Con esta entrada empiezo mi pequeño blog, que más que un proyecto social es un proyecto personal que dedico a todo el que quiera leer.

Y un día por fin despiertas, escuchas tu alarma creadora con un sonido estridente, chirriante en tu cabeza y abres los ojos a una realidad que creías haber perdido.
Buenos días, sigues siendo tú.
En la noche de las melancolías algo más que llantos resuenan. La alegría de una mirada despierta al ocaso de los días en vano.
Eres inmune ya a tanta tragedia porque sabes que al fin y al cabo tu también tienes una enmienda. Un proyecto que dejaste de lado sumido en los vaivenes de la locura emocional.
Buenos días, despierta, sigues siendo tú.
Y levantas tu imperio, el de las pequeñas cosas, por donde dejaste de construir. Porque no hay proyecto que se diluya en el tiempo  si tus ganas son las de combatir.
Así que aquí estoy, una vez más alzándome y reclamando quien soy para cumplir las promesas que yo misma me hice, para responder a la pregunta de por qué estoy aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario